Quien más, quien menos, en alguna ocasión todos nos hemos sentido abatidos, desilusionados, llenos de dudas e incertidumbres.

Algunos más, otros menos, alguna vez, cada uno de nosotros hemos atravesado situaciones frustrantes, hemos fracasado y nuestra confianza ha tambaleado.

En mayor o menor medida, me atrevo a pensar que todos, en algún momento, hemos tenido que enfrentarnos a sucesos desagradables, que han dejado nuestras ilusiones maltrechas y  nuestra autoestima ha sufrido un duro golpe.

Estos hechos, que son inevitables, pueden provocar una desmotivación más o menos profunda, más o menos duradera. Seguro que sabes de lo que hablo…

No obstante, frente a situaciones similares, las personas reaccionamos de diferentes modos.

Algunos caen fácilmente en las profundidades del pozo del desánimo y les cuesta salir a flote. Otros, en cambio, se reponen con rapidez, recuperan la motivación y se ponen nuevamente en marcha.

Se ha comprobado que son estos últimos quienes alcanzan el éxito con mayor frecuencia, puesto que la motivación es uno de los pilares imprescindibles para construir el éxito.

Ahora bien: ¿De dónde proviene esa motivación? ¿Quién debe motivarnos, nuestros gobernantes, nuestro jefe, nuestra pareja…?

Déjame decirte que no, nadie debe, ni puede motivarnos (ni desmotivarnos). En todo caso pueden facilitarnos elementos o circunstancias motivadoras (o lo contrario), sin embargo, siempre está en nosotros mismos rescatar nuestros recursos –internos y externos- y ponerlos en marcha para impulsarnos al cambio y pasar a la acción.

Me propongo a partir de éste, y en los siguientes artículos, facilitarte una guía para que encuentres en tí mismo/a los recursos que te permitirán motivarte, reencontrar la alegría, volver a disfrutar, y obtener la energía necesaria para recorrer el camino hacia tus éxitos.

He aquí 10 pautas básicas, que en próximas publicaciones ampliaremos una a una:

1. Obsérvate: En primer lugar, necesitamos ampliar consciencia de nuestro estado de ánimo actual y deseado.

Pregúntate (y respóndete) ¿cómo me encuentro? ¿Cómo deseo encontrarme?

Analizar correctamente las causas de la desmotivación es fundamental para revertirla. ¿Cómo vamos a cambiar algo que desconocemos?

2. Diseña tus objetivos y planifícate hacia el éxito: Necesitas saber claramente qué quieres, y qué vas a hacer para conseguirlo.

3. Identifica tus recursos: Pregúntate con qué cuentas para alcanzar tus objetivos, ¿cuáles son tus recursos? Haz una lista detallada, y analiza cómo puedes utilizarlos en tu favor.

4. Identifica y destierra creencias limitantes: Hazte la siguiente pregunta: ¿Qué me impide cambiar este estado de ánimo? Observa que hablamos de estado de ánimo, algo que sólo está en tí, por lo tanto sólo depende de tí mantenerlo así o cambiarlo hacia una actitud ganadora, optimista, exitosa.

En muchas ocasiones creemos que tenemos muchas razones válidas para estar mal, paralizados, inactivos, desanimados… Sin embargo la gran mayoría de esas razones sólo están en nuestra mente, lo cual es una excelente noticia, pues está en nuestras manos sacarlas de allí.

5. Piensa en Kaizen: No pretendas grandes logros en poco tiempo, ve paso a paso, poco a poco, sin prisas y sin pausas. Saborea el recorrido y no te pierdas en la lejana meta. Disfruta del progreso, del avance. Vive cada pequeño logro como un gran éxito.

6. Alínea tus pensamientos con tus deseos: Nosotros construimos nuestra realidad, tal y como dice Wayne Dyer: «Como piensas es como eres, como piensas es como vives»

Piensa en positivo, desarrolla un pensamiento triunfal, construye una realidad ganadora primero en tu mente, y luego en el exterior.

7. Date las gracias: La gratitud es un sentimiento que nos impulsa a estimar el beneficio de lo que hemos hecho, nos ayuda a valorar positivamente nuestros logros.

8. Prémiate por tus logros: Esto refuerza positivamente tus acciones y te mantiene alerta y consciente de los progresos.

9. Comparte tus éxitos: Compartir los éxitos con nuestros afectos es un factor muy importante para mantener viva la motivación.

10. Vuelve al punto 1: No te duermas, manténte despierto, manténte vivo. Busca lo que te apasiona y vuelve a empezar.

Y si quieres contarnos aquellas ideas que más útiles te han sido en tu caso, te animamos a que las comentemos y los compartamos. ¡Motivémonos entre todos!.

A tí, ¿qué te motiva?

18 Replies to “Y ahora… ¿Quién me motiva?”
  1. Me motiva de un modo físico, que me hace ponerme en marcha, la naturaleza, el mar, el sol, el campo.
    Me motiva sentir el cariño de los míos, y me acelera el generador la gente positiva. Cierto es que las personas pesimistas, negativas, grises, me dejan seca de energía, puede que en mayor medida.
    Me motiva intelectualmente el aprendizaje, el trabajo en grupo, socializarme. El conocimiento me ayuda a tener perspectiva (entre otras muchas cosas)
    ¡Gracias, Mariana!

  2. Muchas gracias por pasarte y dejarnos tus aportes Estrella. Seguimos!!!
    Un cálido saludo

  3. Mi motivación es sentir que las personas que quiero reciban lo mejor de mi cuando lo necesitan,
    compartir los pequeños momentos y hacerlos grandes,
    y haber conocido a gente llena de motivaciones de las que he aprendido mucho y espero seguir aprendiendo.

    Enhorabuena por vuestro blog.

  4. Muchas gracias Carmen!
    Adelante con aquellos mágicos momentos cotidianos que te motivan!!!
    Un cálido saludo

  5. Mi motivación se genera cuando encuentro gente positiva, con ganas de prosperar, trabajar en equipo (tanto en la vida social como laboral).
    El aporte de información nueva, siempre quiero saber más y eso hace que no pierda las ganas, si bien es cierto hay gente que te anulan, solo hay que pensar en positivo y seguir adelante. Deseo de cumplir sueños, alcanzar metas.
    Dar el cambio, hacia una mejor vida en todos los aspectos.
    Mi motivación especial propia: MI agenda de cosas por hacer en esta mi vida. Buenos propósitos alcanzables.

    Un saludo Mariana, me han encantado compartir esas horas con vos. Espero volvernos a ver pronto!

  6. Bienvenida Andrea!
    Mantén viva esa motivación!! Esa motivación es la gasolina necesaria para avanzar hacia tus propósitos!!
    Me alegra que disfrutaras el taller, seguimos en marcha 😉
    Un cálido saludo

  7. Me motivan mis hijos.
    Me motiva la gente a la que le hago falta.
    Me motivan los voluntariados.

    Me motivan los blogs que me mandas por facebook, Mariana.

    Un abrazo

  8. Bienvenida Lola!!
    Gracias por pasarte a contarnos tus fuentes de motivación!! Yo me motivo con tus palabras para seguir escribiendo 🙂
    Un beso!!

  9. Me motiva lo primero las personas a las que quiero después yo misma la lucha y superación plantando cara a la vida y los proyectos,siempre aprendiendo como persona y luchando,crecer en cada proceso que se emprende con el mayor positivismo de base ,no existe un «no puedo» sino «un intenté».

  10. Durante algún tiempo paseé parte de mi vida huyendo del pesimismo, rechazando todo lo negativo para tratar de enfocarme únicamente en lo positivo. Me esforzaba en negar cualquier influencia que no entrara dentro del rol positivista que había creado en mi mente, habiendo convertido mi comportamiento diario más que en un hábito, casi en una religión. Sin embargo del algún modo me sentía perseguido por el negativismo del mundo, y no me daba cuenta que gastaba tanta energía y concentración diaria en evitar todo lo negativo, que apenas me quedaba tiempo para desarrollar todo mi potencial, o al menos gran parte de él, pues me concentraba tanto en evitar y rechazar, que había desarrollado sin saberlo, un sistema de autodefensa contra lo negativo que requería gran esfuerzo y concentración. Toda esa atención evitaba que me centrara en cosas de mayor provecho, ralentizando considerablemente mi desarrollo del potencial humano, pues incluso de lo negativo, aunque suene a tópico, se aprende, y el saber ocupa un lugar totalmente necesario, pues la consciencia refleja el saber acumulado en uno mismo. La vida es influencia y negar ese hecho es más que una inconsciencia. No podemos evitar la influencia que generan determinadas personas, pero si podemos transformar dicha influencia negativa en positiva. Así que decidí dejar de huir y rechazar todo lo negativo, para afrontar cualquier experiencia a la que estuviera expuesto, siendo capaz de encontrar algo positivo y enriquecedor en cada historia y experiencia, alcanzando cada día mayor conocimiento, y por ello mayor consciencia sobre la vida que alcanzo a percibir. No se puede subestimar un contenido solo por el hecho de que su carga sea negativa, pues lo negativo o positivo solo son conceptos diferenciales de un mismo paquete de información que instruye y expande los horizontes del observador. Existe mucha gente con grandes problemas por entender y solucionar, pesimistas y marcadamente negativos, pero la vida es cambio y si uno de ellos, aunque solo sea uno, cambia parte de esa negatividad en positividad será menos perjudicial para todos y sin duda “Todos ganaremos”, profesional y socialmente.

  11. De eso se trata Juan Carlos!
    Negar la realidad sólo nos lleva a evasiones, pérdida de energía y tiempo, y limitación para contactar con los demás.
    Se trata de ser conscientes de lo positivo y lo negativo, para, lejos de rechazarlo, lo podamos revertir si así lo deseamos, o aceptarlo (que no es igual a resignarnos)
    También es importante discriminar qué es mío y que no, para tomar responsabilidad sobre lo que sí depende de mí, en vez de frustrarnos en la espera de cambien los demás.

    Muchas gracias por pasarte, bienvenido!! Te espero en los próximos posts (posteo los martes) para seguir dialogando.

    Un cálido saludo.

  12. Mariana, o me motivo yo o no me motiva nadie y no me gusta ahogarme por lo que hay que salir a flote como sea, bien luchando, bien dejándote llevar por la corriente o una mezcla de ambos a proporción variable según las circunstancias, lo cierto es que si uno no sale se ahoga esperando que alguien venga a salvarte…

    NO hay salvadores, tu mismo eres quien te vas a salvar, esto sí, si de paso hay alguna ayuda mejor, pero no esperar a que venga sin hacer nada.

    Y como digo yo, soy un «caparrut», es decir cabezón y cuando digo hay que salir se sale, el como no importa, simplemente se sale.

  13. Cierto Toni!, esa es la actitud de un verdadero optimista-autodependiente-motivado-capacitado para el éxito!
    Adelante!!
    Un cálido saludo

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