Para la mayoría de la gente el nombre de Warren Buffett probablemente no les suene de nada, pero es el promotor del mayor fondo de inversiones del mundo (Berkshire Hathaway) y es conocido por ser uno de los mayores multimillonarios del mundo, el mayor posiblemente disputándose el puesto con su amigo íntimo Bill Gates, pero esto es otra parte de la historia …

Warren Buffett tiene una historia personal y profesional totalmente atípica y digna de estudio. Y aunque es un personaje muy controvertido por sus posiciones y declaraciones, sus argumentaciones, historial de éxitos (y algún fracaso) y sobre todo la aplastante razón de que es el mayor inversor del mundo y que no se trata de un “teórico” de la economía encerrado en un despacho de cualquier universidad. Este es de los pocos que ganan dinero de verdad y no escriben libros y artículos de cómo hacerlo, … simplemente lo hace. Y esto es una verdad por sí misma difícil de rebatir por sus detractores.

Warren Buffett es atípico en muchos aspectos, pero por destacar alguno, continúa viviendo en Omaha en el estado de Nebraska, es decir apartado del mundo y del “centro” de la política y de los negocios; y es igualmente famoso porque a pesar de ser el hombre más rico del mundo, tiene un modo de vida absolutamente frugal (parco, escaso en comer y en beber pero no solo)  y conservador: continúa viviendo en la misma casa desde hace más de 30 años y utiliza el mismo coche utilitario desde hace muchos también .

Estas singularidades unidas a que es uno de los más reputados analistas de la economía americana y mundial, le han valido el apelativo de el “Oráculo de Omaha” o el «sabio de Omaha» porque hasta él van en busca de consejo y pistas sobre el futuro como en la antigüedad iban los griegos a Delfos. También porque como en Delfos no siempre sus manifestaciones son del todo claras o por lo menos todo lo claras que al que las pide le gustaría. De hecho es muy importante lo que dice, pero muchísimo más importante lo que “hace”, y aquí solo comparte información … a posteriori.

Es también conocido por su ansia y ambición de aprender y de ser rico, posiblemente originado todo ello por una infancia en la pobreza y en condiciones muy difíciles. Se pasa la mayor parte del tiempo leyendo y analizando informes y datos que analiza personalmente. No tiene ordenador ni teléfono móvil. Y el cuerpo de empleados de Berkshire Hatthaway (recuerdo que es el mayor fondo de inversión del mundo) no tiene más allá de una decena de personas (entre todas las empresas del grupo completo más de 246.000 personas).

Buffett es también famoso por su habilidad para atraer y retener gente con talento, trabajadores o socios, por su honestidad, sentido de la justicia y capacidad de delegar y no interferir, así como por saber reconocer los éxitos logrados por los demás.

Es gran admirador de Benjamin Graham que fue profesor suyo en la Universidad y el que desarrolló las reglas del “Inversor Inteligente” entre otras obras y de las que Buffet continúa siendo fiel seguidor.

Para Warren Buffet las reglas para la gestión de negocios (carteras de inversión) son 3:

  1. No pierdas dinero
  2. No olvides la primera regla
  3. No te endeudes.

Simples y reveladoras … Y es lo que hace: ganar dinero (pierde alguno alguna vez, pero las menos) lo reconoce abiertamente y no se endeuda (ni él ni su compañía). Y continúa con su actividad a pesar de tener 80 años. El hecho de analizar personalmente y de forma independiente los datos, tomar las decisiones en un círculo muy reducido de personas de confianza sin tener en cuenta opiniones de otros analistas, agencias de calificación, etc. … y el hecho de tener éxito en la mayoría de sus inversiones, hace que sea el personaje más temido por mercados y por políticos gobernantes de todo el mundo

Los argumentos y reglas que utiliza son válidos para cualquier pequeña empresa o para el mayor fondo de inversión del mundo, y así las usa sistemáticamente y no parece que con poco éxito.

Desde hace ya algunos años se conoce de su testamento que el 99% de su fortuna será donado a la fundación de Bill Gates para obras filantrópicas.

Posiblemente el mejor elogio que se puede hacer de Warren Buffet es que es y ha sido siempre libre e independiente, tanto para las cosas cotidianas como para las más importantes todo lo decide por sí, rodeándose de gente con talento, escuchando y tomando sus propias decisiones. Y no lo dice … lo hace y ni da ni recibe lecciones ni tiene en cuenta lo que otros puedan decir o pensar. Solo hace lo que cree que tiene que hacer y opina cuando se le pide, y esto no siempre …

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