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Cuando surge un proyecto todo nace con una idea. Ese producto que ha surgido de nuestra cabeza parece genial, fresco, diferente y además nos vamos a divertir y de paso ganar un montón de dinero.

Ahora nos ponemos en marcha, porque somos gente seria y decidimos empezar a planificar, todo el faseado completo , con nuestros instrumentos a la última: kan-ban, definiciones de equipos de trabajo, asignación de tareas, hitos, cronogramas, responsables de fases, de presupuestos y así hasta que parezca que estamos dirigiendo la constelación entera, que nuestra idea es buena eh!. Empieza el Show.

La Parálisis por el Análisis

Esto que escribo ahora, es exactamente lo contrario a lo que pensaba hace 10 años, así que cuidado con las creencias inamovibles porque ya sabéis lo que dijo un hombre sabio del siglo XX: «estos son mis principios; si no le gustan tengo otros».

Al grano, antes las reglas para hacer negocios eran muy diferentes. El dinero era gratis, había demanda para casi todo y la competencia no era salvaje ni en China te hacían el producto mejor y más barato en 24 horas…quizás tardaban un par de meses en llegar donde ahora llegan hoy mismo.

Entonces teníamos algunas ocupaciones que hoy pertenecen al estudio histórico de la gestión, el desarrollo de negocio, como éramos muy listos, dedicábamos mucho tiempo y dinero a darle vueltas a los posibles productos, mercados, negocios, y eso a pesar de que teníamos nuestras herramientas y metodolog­ías afinadas.

Mientras más reflexiones le dábamos a los pros y contras de meternos en un negocio mejor. Así conseguíamos darle tantas vueltas al análisis del negocio que ya no sabíamos que queríamos ni donde estábamos.

El tiempo que derrochamos

Mientras nos estabamos comiendo los plazos, y siempre al final de la prórroga, se tomaban las decisiones en el último minuto, con las sensación de inutilidad que sientes respecto a lo mucho trabajado para llegar a las conclusiones de un modo técnico e impoluto y no de estos modos.

El mercado marca su ritmo, por lo general, unas diez veces más rápido de lo que nos creemos, y eso cuando somos gente espabilada que va a toda máquina.

Cuando hemos definido nuestro producto, ya existe una alternativa mejor, no queremos verlo y además le ponemos todo tipo de pegas, pero si existe.

El que da primero da dos veces

Nos los dijeron desde el origen de los tiempos, en la carrera, en cualquier manual, en donde mires, Si llegas segundo ya sabes el primero se ha comida la fase de gran margen sobre precios que entonces sí compensa las inversiones iniciales y de publicidad.

Si sabemos que ese es nuestro enemigo porque actuamos como si pudiéramos hacer esto dentro de un par de meses… Ya sabes estoy liado y no me convence lo que vimos en la última reunión y quisiera que le diéramos una vuelta a tal punto.

Reuniones, Comités y Brain Storming para todo

Ahora vamos a agilizar el proyecto, el negocio, nuestra manera de hacer las cosas, ya sabes que en Sapiens&Co sabemos que lo bueno tiene que ser simple.

Las reuniones para todo no hacen equipo, lo que hacen es costar un tiempo y dinero inasumibles y de paso terminar por generar su propia burocracia, ritmo y aburrimiento.

Los comités, ya sabes eso que es más importante que una reunión y tienes que ser superivsado por los mejores, pues te recuerdo que en el siglo pasado un tal Alfred Sloan, que dirigió la empresa más importante de su tiempo (GM), lo tenía muy claro, si  te están tocando las narices con un problema crea un comité y ya verás como el problema termina por desaparecer. Este hombre sabía que los comités terminaban por eternizarse y se convertían en entes autónomos, donde el fin último ya no era reconocible con el que se creó.

Un inciso, además de esta maldad Alfred Sloan nos dejó algunas perlas, trucos de productividad se le llama ahora, entonces eran los tiempos en que  IBM deslumbraba a todas las corporaciones con tecnologías carísimas, se le preguntó por sus herramientas imprescindibles de trabajo y cuando todos esperaban algún programa nuevo o aparato solo al alcance del más poderoso, respondió: «un lápiz y un destructor de papeles». Ahí queda eso, este sabía como organizarse además de desarmar a los demás.

Los Brain Storming son útiles, y usados de forma exacta y en fases iniciales de definición del producto o servicios,  obligatorios. El problema es el uso que le damos, quien no conoce una combinación de reuniones, fases,  y comités que incluyen un abuso de esta herramienta qie la convierte en tóxica.

Fast & Furious

Esta es la velocidad real de hoy, déjate de cuentos y ponte ya el casco del año 2013.

Además de rápido tienes que ser bueno, y cuando te salga bien recuerda que mañana ya te habrán copiado, machacado y mejorado. Todo ello a la mitad del precio de… Lo que te cuesta a ti.

Si tu producto es tecnológico sabes de lo que te hablo, ¿verdad?, dos años de estudios , con I+D+i, con patentes mundiales, con todo lo que tu quieras, pero resulta que el mercado dice que hay un producto más fiable, con nuevas funcionalidades, y encima me lo hacen por el 10% de tu precio. Estas son las reglas y no atenerse a ellas no mejora mi posición.

Nosotros en Sapiens&Co aplicamos métodos prácticos para los problemas de hoy, somos Lean Startup y  los modelos de negocio de A. Osterwalder está dentro de nuestras fuentes. Sé rápido o no seas. Falla y pivota pero hazlo y hazlo ahora.

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