?»Las personas que tienen éxito creen en el poder del compromiso. Si hay una sola creencia que parece casi inseparable del éxito, esa es que no hay un gran éxito sin compromiso. Si observas a personas de éxito en cualquier campo, comprobarás que no son necesariamente los mejores, los más brillantes, los más rápidos o los más fuertes. Comprobarás que son aquellos con el mayor compromiso.» (Tony Robbins)

Así comentaba mi socio Tavi Calvete en su muro de Facebook y esto me llevo a reflexionar sobre algunas de las capacidades más importantes que tiene que tener un emprendedor: Compromiso, perseverancia y capacidad de cicatrización.

Todo esto cobra hoy en día mucha más relevancia cuando ya empieza a ser una tónica habitual que los que tenemos empresas queramos crear equipos llenos de emprendedores, llenos de iniciativa propia y conscientes de que lo único seguro que hay en el trabajo hoy en día es aquello que tú te propongas hacer. Más aún, cobra total sentido cuando vivimos en un mercado en el que toca vender, toca ir a por las oportunidades y toca tomar las riendas del éxito que persigues.

¿Cuál es el lema que repetimos constantemente a todo el equipo de Sapiens&Co.? Si quieres algo, ¡ve a por ello! No te rindas. No dejes que nadie te diga que no se puede hacer, como decía Chris Gardner (Will Smith) a su hijo en la obra maestra «En Busca de la Felicidad».

¿Qué aconsejamos a nuestros clientes cuando nos contratan para impulsar sus resultados, incrementar sus ventas o hacer a sus equipos altamente productivos? Lo mismo que le pedimos a todos los que quieren formar parte de la familia Sapiens, las mismas capacidades que nuestros clientes aplican con éxito en sus empresas:

  • Compromiso: Y esto significa muchas cosas, significa sentir que la empresa es tuya también, que eres parte de algo grande, que tienes que asumir riesgos y responsabilidades, que si a la empresa le va bien a ti te va a ir bien, que es mejor un variable grande que un fijo normalito, que el éxito es compartido y que los resultados dependen de lo que tú consigas, tú hagas y tú superes y no de lo que hagan los demás.
  • Perseverancia: Porque las cosas no son fáciles, porque el fracaso es frecuente y siempre está antes del éxito, porque detrás de muchas negativas encontrarás el «sí», porque todos nos equivocamos, porque cuando te caes hay que levantarse y seguir caminando, porque las cosas tardan en salir y porque la constancia, la energía y la pasión son la gasolina que te lleva allá donde desees.
  • Capacidad de cicatrización: Caerse duele, reconocer los errores cuesta, perder dinero en un sueño que no funciona es duro pero de nada sirve lamentarse, venirse abajo, abandonar en el camino y renunciar a todo tan solo por un fracaso, un tropiezo o un error. La diferencia entre alguien que es emprendedor y alguien que no lo es está aquí, en la capacidad de cicatrización, en la capacidad para aprender de los errores, perderle el cariño a ideas que no funcionan y rehacerse rápidamente con una nueva propuesta de valor.

¿Aplicas estos principios en tu día a día? ¿Tu equipo tiene estas cualidades? ¿Qué vas a hacer para potenciarlas? Toca coger las riendas de tu negocio, de tu equipo, de tu vida y convertirte en el verdadero protagonista. Recuerda que no estás solo en esto, nosotros estamos contigo y podemos ayudarte si lo necesitas.

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