Trabajador-autónomo

Mucho se viene hablando de la reforma laboral de su necesidad, de su oportunidad, de sus efectos buenos o malos incluso de su inutilidad.

Y parece que existe un consenso generalizado en que es necesaria una reforma del mercado laboral, en lo que por supuesto no hay acuerdo (ni lo habrá … ni puede haberlo) es en qué dirección deben hacerse las reformas …  Por supuesto que no hay nadie «independiente», todo el mundo tiene intereses … siempre; visibles u ocultos; confesables o inconfesables. Y este tema lejos de ser una excepción es un claro ejemplo de ello.

Por supuesto que cada cual tiene sus razones y no pretendo analizar unas u otras. Lo que pretendo es compartir un enfoque de orden práctico independiente del contenido de la presente, pasadas o futuras reformas laborales.

En mi experiencia con pequeñas empresas y autónomos lo que he ido viendo y veo es que las reformas del mercado laboral no afectan a las contrataciones de personal. Sí tal como lo digo: son indiferentes. Que una pequeña empresa decida contratar personal o no hacerlo no depende de las condiciones de los contratos laborales. De hecho cada vez hay más autónomos y pequeños empresarios que ni las leen, ni las miran … ni les importan; Les dan igual. Y ahí es donde creo que está la clave.

Las microempresas y su actitud frente a la contratación: clave para reducir el desempleo

Las microempresas son más del 90% del tejido empresarial y para bien o para mal son las responsables de la mayor parte del empleo (o del desempleo si si quiere o según a quien se le pregunte)  Y para bien o para mal, que estas pequeñas empresas cambien sus perspectivas y planteamientos respecto a las contrataciones laborales tiene la clave del cambio de tendencia en el mercado del trabajo nacional.

Por supuesto la «guerra de los elefantes» va por otros derroteros. Me refiero a las grandes empresas, las multinacionales, las administgraciones públicas, las empresas públicas o semipúblicas. Incluso las medianas empresas (que en España son muy pocas en términos relativos) sí que están muy pendientes de las reformas y las espectativas de nuevas reformas, porque a ellas sí que les afecta en su día a día y en su corto plazo; y no siempre en la dirección que nos gustaría ni en la que las reformas y las políticas de empleo supuestamente se dirigen.

Pero esta es la discusión que podemos ver en los medios, las tertulias y en debate político día tras día. Yo me refiero a las pequeñas empresas y a los autónomos, que raras veces tienen algún empleado, puede que hayan tenido algunos en el pasado reciente pero que actualmente (en su mayoría) no han tenido más remedio que «optar» por no tener ninguno. Y cuando digo «optar» lo digo porque la «opción» puede ser voluntaria, las menos veces, u obligada, las más.

Por qué las pequeñas empresas y autónomos han llegado a que no les afecte las condiciones de contratación

Las pequeñas empresas y los autónomos son el eslabón más débil del tejido económico. Y siempre ha sido así y posiblemente lo seguirá siendo en el futuro. Bueno en realidad el eslabón más débil son los propios empleados por cuenta ajena … y entre ellos los que tienen la «desgracia» de ser empleados de pequeñas empresas o autónomos.

Se puede decir que junto con los desempleados los autónomos y los pequeños empresarios son los grupos de la sociedad que están soportando en mayor medida la crisis económica y financiera.

En las épocas de bonanza las pequeñas empresas y autónomos han participado solo de las migajas mientras que las grandes empresas y las empresas públicas navegaban viento en popa a toda vela … Las pequeñas empresas han soportado (y siguen soportando) una parte importante de la carga financiera de las grandes empresas y de las administraciones, a pesar de la «voluntad» de una ley en vigor … que no se cumple … de forma generalizada … (Ley 15/2010, de 5 de julio) empezando por las administraciones públicas …

Son las pequeñas empresas y los autónomos loss principales perjudicados de la Ley Concursal y los procedimientos judiciales … que no por injustos sino por complejos, enrevesados, caros y …. lentos exasperantemente lentos … llegan siempre tarde, tan tarde que cuando llegan muchas veces ya no importan … Como dice el refrán «muerto el burro, la cebada al rabo»

Cuando se inició la crisis y aún antes, los concursos voluntarios o forzados de las grandes empresas, la demora de los plazos de cobro acordados cuando no directamente el impago particularmente aberrante en el caso de administraciones públicas provocaron no solamente la ruina de cientos de miles de pequeños proveedores: pequeñas empresas y autónomos;.en muchos casos los despidos de sus empleados  … que hubieron de ser indemnizados conforme a las condiciones legales en vigor. Como toda esta pléyade de pequeñas empresas y autónomos raramente estaban «blindados jurídicamente» (como sí lo estaban y están las grandes privadas o públicas) … miles de ellos tuvieron que endeudarse, avalar o pagar con lo que ya no tenían indemnizaciones a sus trabajdores, a los que en muchos casos además unían vínculos afectivos cuando no familiares … Lo que unía al desastre económico, cuestiones personales y familiares, cuando no dramas personales. Seguro que todos tenemos ejemplos cercanos de ésto.

Y los autónomos y pequeños empresarios que por suerte o por casualidades de la vida no se vieron afectados por ello, los vieron y ven de cerca … aprendiendo la dura lección … de que «podría pasarle a ellos» … «podría pasarle a cualquiera» …

Todas estas experiencias propias o ajenas han forjado en el inconsciente de toda una generación de emprendedores la idea de que contratar personal es caro y arriesgado. Y da igual que sea cierto o no, esta idea está ampliamente extendida.

Una idea preconcebida y una decisión tomada

Y la conclusión para miles de pequeños empresarios y autónomos ha sido que «mejor conformarse con poco pero seguro», «no asumir riesgos», «aguantar como se pueda» … y no contratar empleados, evitarlo a toda costa … aunque el negocio lo pudiera permitir. «Mejor apañarse con la propia familia … como se pueda»   Reducir el tamaño del negocio … para reducir los riesgos … y las necesidades …

Vamos que no se contrata a nadie … aunque haya que aguantar con las uñas y los dientes … trabajar 12 horas al día … Lo que sea. Se aguanta como sea.  … Mientras el negocio dé para comer e ir pagando …   Quizás para la temporada … por horas, o por algunos días … podría contratarse a alguien …. de confianza …  ¿Contrato indefinido? ¿Qué es un contrato indefinido? … Ni hablar …

Y mientras políticos, sindicatos y grandes empresarios discutiendo si las indemnizaciones son de tantos o cuantos días … Las modalidades de contrato … bla, bla, bla …    Y a miles de autónomos y pequeños empresarios, les da exactamente igual porque tienen la idea preconcebida de que contratar personal es caro y muy arriesgado, forjada a base malas experiencias y con la decisión tomada … de no contratar personal «mientras se pueda evitar» ….  

Quizás si hace falta alguien … y no hay más remedio … y se da de alta en autónomos …. aunque haya que pagarle el «autónomo» …

Y ¿qué se puede hacer?

Pues … depende. Pero algo tiene que cambiar si es que se quiere que esto cambie y empiecen a cambiar las tendencias de contratación. Yo no soy especialista en recursos humanos y legislación laboral, pero sí sé que mientras la percepción de la mayoría de los autónomos y pequeños empresarios o emprendedores no cambie … dificilmente cambiará la situación.

Humildemente opino que la legislación debería contemplar la diferente situación de los autónomos y pequeños empresarios de las de las grandes empresas y empresas públicas. Pero con todo creo que lo más importante no está en esa dirección.

Desde el punto de vista de la realidad cotidiana que yo percibo, el establecimiento de redes de colaboradores «independientes» entre profesionales, autónomos o pequeñas empresas es una tendencia del mercado. Se pueden unir o poner de acuerdo para abordar proyectos o encargos concretos y luego seguir cada cual su propio camino. Y dentro de esta tendencia … otras dos: la versatilidad y la especialización. La capacidad de hacer cosas diferentes y al mismo tiempo la capacidad de hacer cosas muy específicas … de alto valor añadido.  Y con ello, la flexibilidad prácticamente imposible en las grandes empresas y corporaciones.

 Quizás esto no sirva para todos los sectores o negocios. Todavía son miles los empleados de grandes empresas y empresas públicas donde el «modelo tradicional» sigue plenamente vigente. Pero la tendencia es a que éstos sean cada vez menos y los pequeñas empresas y «trabajadores independientes» sean cada vez más. Cada vez más gente tendrá que «buscarse» la vida como pueda por cuenta propia.

Y para todos estos profesionales independientes, autónomos, free-lance, pequeños empresarios … la reformas laborales, son indiferentes, por la simple razón de que ni tienen ni posiblemente tendrán empleados por cuenta ajena … sino colaboradores, socios … pero no trabajadores … por cuenta ajena.    Por eso digo que las reformas laborales que son y serán … para muchos autónomos y emprendedores … simplemente darán igual y no modificarán la voluntad de contratación laboral que es nula. No desde luego a corto plazo.

A lo mejor alguna de las próximas reformas laborales tendrá que abordar … las condiciones laborales de los autónomos y profesionales por cuenta propia. Será una buena noticia para todos, pero esto no sucederá mañana …

Mientras las grandes corporaciones, incluidas las empresas públicas, directa o indirectamente «flexibilizan» sus plantillas subcontratando a pequeñas empresas … o autónomos … lo que les permite reducir sus «riesgos laborales» (precioso término donde los haya … y poético … cada vez que lo escucho «me emociono») Y a la vez usar estas subcontrataciones para financiar con estos proveedores … o con los que les sustituyan …( hay muchos dispuestos) conviritiendo de facto a las pymes y los autónomos buena medida en el sostén de la estructura económica de las grandes empresas públicas y privadas.

Cada vez más de estos autónomos y PYMEs basan su actividad en redes de contactos y colaboración más ágiles y más flexibles, el conocimiento como principal valor añadido … y cada vez menos en la mano de obra propia o ajena. Se contratan funciones, tareas, servicios, etc….  pero no personal …  Se buscan huecos y oportunidades que los grandes o no ven o no pueden ocupar por su enorme inercia. En definitiva … guerra de guerrillas frente a guerra convencional … Y cada vez son más.

Y las reformas laborales … cada vez afecta menos y a menos. No es una buena noticia, pero es una realidad que los encargados de elaborar y consensuar las leyes y reglamentos … o no ven, o no quieren ver. Esto tampoco es una buena noticia … pero me da que es una realidad.

One Reply to “Por qué no funciona la reforma laboral”
  1. Pensamos que se tiene que fomentar el trabajo a las pequeñas empresas y autonomos. Tambien dar facilidades a los proyectos que quieren salir a la luz. Es fundamental un plan para emprendedores y jovenes empresarios pero que sea real y con posibilidades de ir escalando en el transcurso del tiempo.
    Muy buen trabajo.
    Saludos!

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