Si te quieres comprar una tele o algún gadget tecnológico, ¿dónde vas?

Seguramente o eres de los que pertenece al grupo de los conservadores, que se acerca a El Corte Inglés, MediaMarkt, Fnac, Worten o similar; o eres parte del grupo del nuevo consumidor, que compra en Internet, mira, remira, usa comparadores de precios, investiga, bichea, busca y rebusca hasta encontrar el producto que quiere al mejor precio; o eres el comprador sofisticado, que hace las dos cosas.

Hoy me refiero, sobre todo, al segundo grupo, al consumidor de Internet, al que ya ni se plantea pegarse el paseo para ver teles y mucho menos para ver un gadget o comprar un regalo tecnológico. ¿Dónde compras?

Fruto de una miniencuesta entre unos 50 conocidos y amigos he descubierto una tendencia: «La grande superficie de E-Commerce existe«. Me explico, la mayoría manejamos 4 ó 5 webs de referencia y de ahí, normalmente, no salimos. Es más, son tan como son que, a veces, nos lo ponen fácil, tienen el mismo producto en todas y gana la que más barato lo tiene, aunque sea 1 eurito. Y cuando no, en general, no salimos de Pixmanía o Redcoon. O vamos a comparar precios a Ciao o Kelkoo. O vamos a las grandes superficies que tienen tienda online, principalmente Carrefour Online, Fnac y El Corte Inglés. Y si hablamos de chorreras electrónicas, está claro, DealExtreme.

¿Conclusión? La mayoría de la gente, como pasa lamentablemente en el offline, se pierden el pequeño comercio. Y mi post de hoy es una reivindicación por ellos, por el pequeño comercio online o por los que, sin ser tan pequeños, no están en la mente de los consumidores ni tienen la ventaja de contar con una red de tiendas. Porque, lejos de lo que pueda parecer, los grandes, 100% online o no, no siempre son los más baratos, no siempre son los mejores y no siempre tienen la mejor atención al cliente.

Recientemente he hecho varias compras de electrónica y electrodomésticos. Compré una Smart TV, una webcam y un receptor WiFi para la Smart TV y, por último, una cafetera de las buenas. Yo soy de los del segundo grupo. Busco y rebusco hasta la saciedad, selecciono un producto después de ver varias páginas y, cuando lo tengo claro, llego a la página 20 de Google hasta verme todas las tiendas. No tengo miedo a comprar online en sitios pequeños, no creo que sean ni más ni menos seguros que otros.

Y la experiencia, sorprendente. Después de comprar mi tele, descubrí que estos tipos estaban en Sevilla, en mi ciudad, y pese a su horroroso logo y la mala pinta de la tienda, me fue supersencillo comprar a nombre de la empresa, recibir la factura (esto para mí era lo más crítico) y conseguir el producto que quería 80 € más barato que en Redcoon. Lo de la webcam y el receptor wifi para la SmartTV, más sorprendente aún, mi mejor experiencia de compra online. Encontré diferencias de hasta el doble de precio frente a las tiendas conocidas que, además, en su mayoría no tenían el producto. El producto venía de Madrid y en tan solo 12 horas, lo tenía en casa, también con su factura y demás. La cafetera si fue un show, tardo casi un mes porque el fabricante no tenía existencias, pero 1 hora después de la compra me estaban llamando de Burgos para informarme, disculparse y darme la opción de devolverme el dinero si quería.

En definitiva, evidentemente los grandes lo tienen todo más sistematizado (o deberían), compran a mejores precios (o deberían) y, por tanto, son capaces de vender mejor y más barato pero, por experiencia, la realidad no es siempre la misma. Es cierto que los pequeños, en algunas ocasiones, tienen tiendas horribles, precios fuera de mercado o logísticas poco depuradas pero la realidad es que la mayoría de las tiendas, pese a un volumen de ventas no tan grande como «la gran superficie online», lo hacen bien, son más cercanos, son más atentos y, muchas veces, hasta más baratos. Hay que apostar por el pequeño comercio online.

Ahora que ya estamos con los polvorones, que los estudios dicen que 2 de cada 3 de nosotros compraremos online estas Navidades, compremos en el pequeño comercio online, apostemos por los que empiezan, contribuyamos a que crezcan, ayudémosles a que mejoren… En mi opinión, a nivel macro es la mejor manera de canalizar este pico de demanda, dejándolo en la PYME española y, a nivel micro, es la mejor manera de hacer felices y recompensar, aunque sea con una pequeña compra, a los negocios tradicionales que se esfuerzan por innovar.

Y tú, ¿dónde vas a hacer las compras navideñas?

One Reply to “Pequeño comercio de Internet, ¿sí o no?”
  1. Yo siempre digo que hay 3 tipos de producto que pueden ser vendidos por internet: Productos Artesanales, exclusividad de marca o venta de productos comprados en masa desde china.
    Sin duda el futuro del pequeño comercio online pasa por la especialización, la personalización de los productos y ofrecer un servicio de calidad en la atención al cliente.

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