Esta mañana me han preguntado en una reunión sobre el significado de nuestra marca, de Sapiens&Co., y lo cierto es que parece ser que la explicación sobre «Sapiens» apelando a la evolución de las empresas ha gustado pero, sin duda, la explicación al «CO» ha convencido mucho más e incluso el cliente ha acabado apuntillando con un «Esta claro, ¡es la hora del CO!»

Pero, ¿qué es el CO?

Es mucho más que el tan manido «company» de consultora y tiene mucha más trascendencia de lo que parece en nuestra manera de entender cómo se ha de hacer empresa. «CO» es colaboración, cooperación, confianza, consejo, compromiso, conciencia, compartir, corazón, cortesía… Es una forma de hacer las cosas, un enfoque en los negocios y un estilo de liderazgo que cada vez es compartido por más empresas y cuyos resultados son más que notorios en estos tiempos que corren.

Las macroestructuras, el «yo me lo guiso, yo me lo como», sabemos de todo y tenemos capacidad para hacerlo todo se ha acabado para siempre. Me atrevería a decir que las empresas grandes ya no funcionan, tienen modelos de negocio poco flexibles, poco moldeables frente a los cambios que vienen o que imponen las circunstancias del mercado y se encuentran, por tanto, en un serio declive estructural.

Por el contrario, es sorprendente cómo fruto de las inquietudes compartidas, de los conocimientos complementarios, de la cooperación entre empresas y de la unión de varias empresas especialistas, cada una en una disciplina diferente, pueden surgir soluciones realmente competitivas en las que se aporta valor, se ahorran costes y se evitan riesgos innecesarios. Un ejemplo muy gráfico, al margen de Sapiens&Co., son las tan conocidas UTEs de empresas que se unen para hacer proyectos conjuntos, muy frecuentes en el sector de la construcción. Estas UTEs, como por ejemplo todas las creadas por empresas que han participado en el tan traido y llevado PlanE, son uniones de empresas en las que se buscan las sinergias económicas y de capacidades para abarcar proyectos más grandes, para los que una sola empresa no tiene capacidad y, donde además, gracias a esta filosofía y los beneficios de la colaboración, se minimizan riesgos y limitan responsabilidades. Estos casos son una evidencia de que un modelo de negocio colaborativo es aplicable a cualquier sector, desde la construcción a los servicios.

¿Cuáles son las claves para triunfar con un modelo de negocio colaborativo?

Por la experiencia y las dificultades que hemos superado ya en nuestra propia firma, resumiríamos las claves para tener éxito en con un modelo así en las siguientes 5 claves:

1. Da a tu cliente una solución integrada pero pon foco en tu core-business: Colaborar significa ser generoso, no querer quedarse con todo el pastel, saber delegar, saber en lo que eres bueno y confiar en otros que también lo son en áreas diferentes a las que tú no dominas o donde otros son mejores que tú. Evidentemente, todo esto no funciona si vas buscando relaciones a corto plazo, un modelo cliente-proveedor en la que no todos los jugadores están al mismo nivel y donde las relaciones no son win-win. Apuesta por la especialización, mejora cada vez más aquello que sabes hacer y está dispuesto a dar a otros parte, incluso la mayor parte, del trabajo porque este modelo consiste en el «hoy por tí, mañana por mí».

2. Trabaja permanentemente tu Red de Talento: Si tu ventaja competitiva va a ser este modelo, no caigas en el error de pensar que esto te va a salir gratis. Tienes que trabajar permanentemente, incansablemente, metódicamente, tu red de partners. No van a venir solos, va a haber partners que se van a caer, que te van a fallar, que no van a estar disponibles cuando los necesitas, etc. etc. etc. Por ello, tienes que cuidar tu red, hacerla crecer permanentemente y hacer una exquisita gestión de las relaciones con tus colaboradores. Tejer una red de partners no es sentarse un día y decir «vamos a colaborar en el futuro», es contagiar una filosofía conjunta, un método de trabajo que todos conozcan, practicar el networking permanentemente y estrechar las relaciones salgan proyectos o no y esto no es un hobby, no es tomar cafelitos, es un trabajo y tienes que ser metódico y perseverante.

3. Pon un esfuerzo extra en gestión de proyectos y comunicación interna: La gracia de tener una estructura abierta, trabajar en red y ser una empresa «naranja» consiste en ser más ágil, más flexible y más creativos. Cuando se trabaja con varias unidades de negocio con una cultura empresarial diferente, con empresas que no son un equipo unido y bajo un mismo techo, es fácil que salgan cosas realmente buenas pero también que la organización sea un desastre total que destroce la reputación de todas las firmas. Por ello, es imprescindible que haya alguien que engrase las relaciones, que tire de las orejas, saque lo mejor de cada uno, haga que todos los participantes de la red tengan una mente abierta y receptiva, haga fluir la información y que esté encima de la gestión de los proyectos. Lo cierto es que las cosas se facilitan bastante con…

4. Herramientas de trabajo colaborativas: Es un imprescindible. Si se va a trabajar en red hay que dejar de pensar que el mail es suficiente y empezar a trabajar con herramientas profesionales que soporten trabajo colaborativo, facilite la comunicación interna e incremente la conectividad y disponibilidad de cada uno de los socios. Herramientas hay para aburrir pero, en nuestra opinión y experiencia (hemos probado bastantes cosas) es recomendable apostar por aplicaciones en la nube y SaaS. ¿Qué necesitamos? Como mínimo un gestor de proyectos, una herramienta de comunicación interna, una herramienta de mensajería instantánea, una herramienta para toda la gestión económica y una para la gestión de oportunidades (CRM) (esta última solo en el caso en que se haga acción comercial conjunta). Nosotros, en Sapiens&Co., tenemos un pool de aplicaciones muy depurado ya, bueno para nuestro negocio (no necesariamente para todos). Usamos LiquidPlanner como gestor de proyectos, Yammer para comunicación interna, Skype para hablar y mensajería instantánea, Economic para gestión económica y contabilidad y SugarCRM para gestionar la acción comercial.

5. Transparencia económica y acuerdos por escrito: De amigos todos somos muy amigos pero cuando llegan los problemas conviene tener las espaldas cubiertas, las cosas claras y los acuerdos firmados por escrito. En el ámbito económico, nuestra recomendación es máxima transparencia, nada de cosas raras, de hacer cucamonas que puedan destrozar las relaciones y la reputación ni de actitudes egoístas o mentirosas. Todo esto es pan para hoy y muchas puertas cerradas en el mañana. Y en el tema de acuerdos, importante regular quién pone qué, quién hace qué y qué pasa si las cosas salen mal (responsabilidades, pérdidas, etc.). Hay que perderle el miedo a los contratos escritos y, si se necesita, a los abogados y al arbitraje de derecho. Son un mal necesario que puede ahorrarnos muchos quebraderos de cabeza, perdamos el tiempo en atar bien las cosas y minimizaremos problemas futuros.

Ahora, ya os toca a vosotros… Próximos pasos, conoce cuál es tu especialidad, qué necesitas, busca y no lo pienses más, levanta el teléfono y comparte un café, el mercado esta lleno de oportunidades y de gente maravillosa con la que trabajar…

One Reply to “Es la hora del CO…”
  1. Hola.
    Muy interesante el contenido de este blog. Pienso que la administración de proyectos es un tema del que debemos conocer todos no importa en cual área profesional nos desempeñemos.
    En este sitio http://www.MaestriasCO.com hay información de maestrías en gestión de Proyectos.

    Saludos y les deseo éxitos.

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