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Hace tiempo que vengo insistiendo en que estamos atravesando, ahora mismo, un Cambio de Paradigma realmente significativo.

Se está creando e instalando, creo yo, un paradigma del SER, donde ya no importa sólo lo que podamos producir y obtener, donde el confort de una gran casa, o un coche de lujo ya no adquieren el mismo significado que tenían hace 15 o 20 años atrás, cuando la consigna era: «Tanto tienes, tanto vales»…

Hago una pausa aquí, pues probablemente estés pensando: ¿Qué dices Mariana? Aún esa consigna sigue vigente en muchos ámbitos!

Mi respuesta es Sí, pero cada vez menos.

Cada vez nos importa más nuestra esencia, y menos los bienes materiales, cada vez prestamos más atención a nuestra brújula interior, que nos indica si estamos yendo en la dirección correcta, o si, por el contrario, nos estamos alejando de nosotros mismos, de nuestros deseos, de nuestros valores.

Como es de esperar, la ciencia acompaña e investiga este cambio de paradigma, y empieza a interesarse por el origen de la felicidad. Mediante diferentes investigaciones, nos aporta importantes pistas para ser felices.

Para lograr un estado de Felicidad, debemos prestar especial atención a algunos aspectos relevantes de nuestra vida:

  • Vida Social: Es más fácil ser feliz en compañía que en soledad. Compartir nuestra vida con otros nos hace ser felices. Compartir hace que lo que hacemos y lo que tenemos adquiera sentido, pues lo expande. Nos aporta trascendencia.
  • Relaciones Satisfactorias: Las relaciones satisfactorias con otras personas son un componente vital en la receta de la felicidad. Una relación de pareja, una relación fraternal, o una verdadera amistad nos aportan seguridad, soporte, compañía, alguien con quien compartir, ilusión, proyectos, etc. etc… todos componentes que alimentan la felicidad.
  • Mantenerse activo: Hacer lo que se nos da bien, seguir nuestra vocación y dedicarse a ello con plenitud nos hace felices.
  • Autoestima: Gustarse, tratarse bien, ser capaces de disfrutar de las cosas que nos suceden, son cuestiones fundamentales para recorrer el camino de la felicidad.
  • Fluir: Relajarse, meditar, tomar las cosas con calma, sin demasiadas prisas. Dejar salir lo que hay en nuestro interior con naturalidad, con tranquilidad, con armonía, nos aporta felicidad.
  • Libertad: La capacidad de poder Elegir es una clave de la felicidad, aunque si tenemos demasiadas opciones, esto puede convertirse en presión a la hora de decidir, y volverse en nuestra contra.
  • Dinero: Mi padre solía decir: «Ni tan peludo, ni tan calvo que se le vean los sesos» Debemos procurar un equilibrio en cuanto a nuestras posesiones materiales, pues demasiado dinero nos aleja de la felicidad, y su total ausencia (en nuestra sociedad) nos impide cubrir nuestras necesidades básicas, con lo cual es imposible ser feliz.

En definitiva, la felicidad es interna, se crea, no se encuentra. Parte de adentro hacia afuera y se expande si le damos espacio.

De nosotros depende seguir instalados en el paradigma del Tener, o formar parte de la Revolución del Ser. ¿Tu qué eliges?

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