Los clientes quieren las cosas para ya, los compañeros te piden tareas pesadas y que no te correspondían y cualquier llamada parece que es tan importante que nos lleva a gestionar el encargo directamente. Así ocupo mi tiempo  y se me va el día sin darme cuenta… ¿esto es lo que tenía que hacer?

Veo mi mesa de trabajo y recuerdo que tengo asuntos pendientes desde hace demasiado tiempo, tengo llamadas pendientes, correos por revisar, cosas que responder y citas que establecer. Me ocupan más de un día entero de trabajo y como guinda a este pastel, me mandan dos o tres  asuntos imprevistos que me destrozan la mañana, los nervios y la sonrisa: Vente a tal reunión, porqué no me has pasado aún el informe que te pedí, puedes hacerme tal gestión….

Este panorama no está sacado de ningún libro de terror, esto es el día a día de cualquier persona, no de directivos de alto nivel sino de todos. Para poder mejorar con estas situaciones tenemos, desde hace tiempo, un área de trabajo: la productividad personal.

Ya sea por estrés, por recomendación de un amigo, por un seminario al que fuiste medio despistado, por un video…El caso es que antes de lo que te esperas empezarás a oír términos como GTD, que son las iniciales en inglés de “Getting Things Done” y cosas similares. Métodos como el creado por David Allen para poder gestionar las tareas de forma ordenada y eficiente pero, sobre todo, sin agobios. Hoy no vamos a empezar con GTD, ni con las muchas técnicas y aplicaciones que ha modo de herramientas nos ayudarán a ser más felices.

¿Cómo que más felices? ¿Pero no es más exacto hablar de eficiencia? ¿No va de esto la  productividad personal? Pues no. La productividad personal va de ti. La eficiencia, es solo una consecuencia de hacer bien las cosas. Por eso, la productividad personal va de ti, de mí, de tus objetivos y de que las cosas que tienes que hacer se hagan.

Por eso, la productividad personal es más personal que productividad. No hablamos de eficiencia en un proyecto profesional, en un curso, en una venta importante; la productividad personal es la manera en que haces tus cosas durante el día. Ir a ver a un amigo, hacer una compra, preparar la ropa para una escapada de fin de semana, son tareas que no se pueden separarse unas de otras. Cuando hago cosas durante el día soy consultor pero también soy padre, marido, hijo, socio y muchas cosas más. Gestiono mis tarea sin separarme en varios pedazos y es por eso por lo que hablar de productividad personal es hablar de actitudes y hábitos más que de métodos y herramientas.

La productividad personal, no es un término de costes, ni de tiempo, ni estamos junto a ingenieros dentro de una línea de producción; es trabajar felizmente y vivir intensamente sin morir en el intento.

Así que, ¡bienvenido a tu nueva manera de vivir! Tu actitud, tus hábitos mucho más que los métodos y herramientas que uses son los que te van a ayudar a erradicar el estrés, vaciar tu mente, enfocarte en una cosa cada vez, disfrutar de tu tiempo, y sobre todo, hacer lo que quieres hacer en cada momento y no lo que llega como “urgente”.

Te toca, ¡empieza a vivir!

One Reply to “¡Empieza a vivir! Lo urgente no es lo importante”
  1. Pero es difícil definir lo urgente y lo importante. Por dónde empezamos?

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