No puedo dejar de sonreirme cuando bien directamente con algún bancario que no me conoce (los que me conocen ya saben de que voy y no toman riesgos innecesarios) o más normalmente a través de algún familiar o amigo que me cuenta lo que le ha dicho «el del banco o caja”.

La verdad es que tengo sentimientos encontrados porque por un lado sé que están sometidos a una presión asfixiante (especialmente los directores y más especialmente si son de las últimas hornadas), lo pasan mal muy mal porque les presionan y fuerte desde arriba y por otro lado son la cara del banco al público y sufren la presión de los clientes (de unos más que de otros).

Pero por otro lado, viendo lo que se ve y oyendo lo que se oye, en parte se lo tienen merecido, eso sí, por supuesto no todos por igual; hay de todo, pero terminan prosperando los que menos escrúpulos y recelos tienen y al final una buen número de ellos terminan comportándose como “mercenarios” de los objetivos con una coraza dura a base de palos y presión que les convierte más en tahures y mercaderes capaces de vender cualquier cosa a cualquiera, saltándose las más mínimas reglas del decoro y el respeto con tal de cumplir sus objetivos de “este mes”.

Y claro, como no pueden “decir” lo que hacen o van a hacer, tienen que inventar un “idioma” para decir sin decir, para explicar sin que se entienda, para convencer sin detallar, para comprometer sin comprometerse, para embaucar sin que se note y para llenarlo todo de palabras huecas y con sentido oculto a menudo sorprendente  para evitar llamar a las cosas por su nombre y que la gente no sepa lo que hace y hacen con ella, pero dejándolos “tranquilos” en la “confianza” de su bancario o bancaria. Este “idioma bancario” ya estaba inventado, pero en los últimos tiempos se ha “enriquecido” considerablemente con las aportaciones de unos y otros.

Algunos “palabros” tienen una gracia macabra porque usan un término para esconder que lo que quiere decir “legalmente” es exactamente lo contrario. Pondré algunos ejemplos que muchos conoceremos: Deuda Subordinada, Participaciones Preferentes, Responsabilidad Solidaria, Ventanas de liquidez, Productos estructurados, Obligaciones, etc, etc, etc.

Por si queda alguien que no lo sepa detallaré que deuda subordinada es un “papelito” (título, algo así como un pagaré pero emitido por el propio banco) que nos venden y que nos devengará intereses SI les va bien. Lo que no dicen es que en ese tipo de deuda NO tienen obligación de pagar los intereses, ni siquiera de reembolsarlo en las fechas acordadas si no se dan una serie de supuestos …

Las participaciones preferentes es aún peor, porque son de facto “acciones” que NO cotizan y que por tanto no se pueden vender “libremente” en la bolsa, y que por supuesto no tienen obligación de reembolsar. Es decir, que si compró usted participaciones … está literalmente “pillado”. Claro que los bancos (las cajas sobre todo) lo vendían como una “magnífica oportunidad de inversión”, y lo que no decían es que desde “arriba” les estaban obligando a colocar un número determinado de participaciones preferentes a cualquier cliente que tuviera liquidez (dinerito contante y sonante) en su cuenta corriente: joven, viejo, pensionista, lo que fuera con tal de que el dinerito estuviera calentito … Por cierto “preferente” significa que no tiene ninguna preferencia … bueno sí, el capital propio, pero TODOS los demás acreedores van por delante. Es como decirle al penúltimo de una larguísima cola que “tiene preferencia” … pero solo del que está detrás.

Responsabilidad solidaria, también es expresión muy bonita. Por supuesto no tiene nada que ver con la “solidaridad” entre la gente y los pueblos ni nada parecido. Significa que el banco puede elegir en caso de impago contra quién de los deudores va (socios, avalistas, etc.) y que puede ir por la totalidad de la deuda o la parte que decida. Es decir, que puede pillar a cualquiera y como lo trinque lo funde … porque el “trincado” asume “solidariamente” la deuda de sus colegas, acreedores, avalados o lo que sea. Así que ya lo sabe, si va a avalar, hacer sociedad, negocios, etc, elija bien sus compañeros porque como estén limpios … irán contra usted …

La lista de palabras de este “idioma bancario” es larga, así que dejaré para siguientes entregas expresiones como ventana de liquidez, productos estructurados, obligaciones, deuda apalancada, titulizaciones, pignoración, colateral, swap de tipo, reestructuración de pasivo etc, etc. Por supuesto, se admiten sugerencias que se atenderán con la mejor diligencia posible.

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