Como te he prometido en el post anterior, iré desarrollando uno a uno los tips para que encuentres en tí mismo/a los recursos que te permitirán motivarte, reencontrar la alegría, volver a disfrutar, y obtener la energía necesaria para recorrer el camino hacia tus éxitos.

Hoy te hablaré de la observación, o mejor dicho, de la auto-observación.

Como ya hemos adelantado, ser conscientes de las causas de la desmotivación es necesario para revertirlas,  no podemos cambiar algo que desconocemos.

Entonces, ¿qué cosas nos desmotivan? Ahí van algunas:

1. Visión negativa de la vida.

Si antes de empezar algo, estás pensando en lo difícil que es, y que seguro que no saldrá como deseas; si encaras tus acciones con pesimismo, y sólo te fijas en los aspectos negativos; si estás en contra del mundo y ni siquiera sabes a qué se debe; si no tienes ganas de hacer nada porque piensas que tienes mala suerte y sólo los demás tienen éxito en lo que emprenden… entonces es que estás mirando la vida con gafas negras.

Obsérvate!:

Te invito a que respondas honestamente a las siguientes preguntas:

  • ¿Te levantas por la mañana feliz por comenzar un nuevo día?
  • ¿Sueles llegar con tiempo al trabajo y/o a tus citas?
  • ¿Sueles levantarte sabiendo qué harás a lo largo del día?
  • ¿Tienes proyectos definidos para el próximo mes?
  • ¿Y para el próximo año?
  • ¿Sabes claramente qué cosas te gusta hacer?
  • ¿Y lo que no te gusta?
  • ¿Sabes para qué cosas eres realmente bueno/a?
  • ¿Sonríes o ríes al menos 7 veces al día?
  • ¿Disfrutas de la compañía de tus compañeros/as de trabajo?
  • ¿Eres comprensivo/a con los demás?
  • ¿Crees que los demás te comprenden y ayudan?
Si has respondido mayormente con un SI: Enhorabuena!!! Vas por el buen camino. Posees condiciones para motivarte, crees en ti mismo/a y esa es tu mayor fortaleza. Cuando lo necesites, dispondrás de los medios para ser aún más eficaz y realista a la hora de definir proyectos y llevarlos a cabo.
Si has respondido mayormente con un NO: Ánimo!!! Piensa que ésta ha sido una acción positiva por y para ti, has dado ya un gran primer paso. Quiero que sepas que la motivación no es algo que llega solo y de golpe, y que no hay personas mas aptas que otras para motivarse: Ahora estás en el camino a comprender los mecanismos de la motivación y podrás aplicarlos a tí mismo/a. Y recuerda que si necesitas ayuda, aquí me encuentras.
2. FrustracionesLa frustración es un estado en el que nos encontramos cuando creemos que de ningún modo podemos satisfacer una necesidad o que no podemos hacerlo como deseamos.

Si no superas las decepciones, y éstas se acumulan, sobreviene la frustración como consecuencia de que algo te impidió realizar lo que se deseabas hacer.

Obsérvate!:

Piensa en las últimas frustraciones que has sentido. ¿Qué comportamiento las han provocado? ¿Han sido origen de desmotivación? ¿Qué puedes hacer para revertirlo?

3. No tener claro lo que quieres

También es posible que estés desmotivado/a porque simplemente no sabes realmente qué quieres.

¿Quieres motivarte? Muy bien! ¿para qué? ¿Cuáles son tus objetivos? Si no tienes proyectos es muy difícil (por no decir imposible) motivarte.

En el próximo post te contaré cómo diseñar correctamente tus objetivos, de momento, sueña, conecta con tus deseos.

Obsérvate!:

Pregúntate ¿qué quiero? y haz una lista de aquellas cosas que quieres a corto, mediano y largo plazo.

Abarca todas las áreas de tu vida: personal, laboral, material, emocional, etc. Ten tu lista a mano para ampliarla cuando tengas nuevas respuestas.

 4. Resistencia a los cambios

Si te resistes a cambiar, no encontrarás la motivación necesaria para hacer lo que quieres (o necesitas) pues si lo haces, indefectiblemente, el cambio se produce.

Si los cambios te angustian, te dan miedo y te provocan estrés, te encontrarás desmotivado/a  para ir en busca del éxito. Muchas veces nos quedamos en la incómoda zona de confort que nos proporciona lo conocido.
Si crees cierto el refrán que dice «mas vale malo conocido que bueno por conocer» destiérralo cuanto antes! No te limites, anímate a la maravillosa aventura del descubrir lo nuevo.

Obsérvate!:

Analiza tus comportamientos y tu grado de resistencia.
Apunta un proyecto que hayas tenido, en el que tendrías que haber provocado un cambio en tu vida, y que sólo quedó en proyecto
Registra tus emociones cuando pensabas en poner en marcha ese proyecto
Busca en tu interior las razones de las emociones negativas frente a esos cambios para afrontarlos o ajustar el proyecto.
Repite este mismo proceso, pero con un proyecto cumplido y compara los resultados.
¿qué recursos has utilizado para el segundo caso? ésta es tu mayor baza, úsala.

Sin duda hay muchas otras causas que nos juegan en contra a la hora de motivarnos, lo que es seguro es que puedes superarlas. Recuerda que tú eres el amo de tu destino y el capitán de tu alma.

Seguro has podido ganarle a la desmotivación más de una vez, ¿me cuentas cómo?

4 Replies to “Y… ¿Cómo me motivo? (I)”
  1. Desde niño siempre tuve una gran imaginación, grandes ideas, y una gran disponibilidad para llevarlas a cabo. De algún modo veía la vida a través de un prisma diferente a los demás. Pero por el contrario, mi entorno se esforzaba por hacerme madurar, pues justificaban mi forma de ser, con ser un gran soñador que en algún momento de la vida tendría que despertar y se enfrentaría a la realidad que ellos vivían. Pese a todos aquellos obstáculos conseguí llevar a cabo mi proyecto, un proyecto que iba tomando forma a medida que alcanzaba mayor conocimiento, hasta culminar en una obra de la que me siento muy orgulloso. Si tendrá éxito o no aún es pronto para decirlo, pero el éxito que tuvo en mi propia autoestima es indiscutible. Aunque he de reconocer que a pesar de haber madurado, incluso habiendo formado una gran familia, sigo siendo un soñador e idealista. Creo que puedo asegurar que he ganado a la desmotivación en muchas ocasiones, y seguiré ganando en gestas futuras si las hay…

    Un saludo Mariana…

  2. Enhorabuena Juan Carlos!!
    Seguro que tu historia servirá a muchos lectores para ganar, al igual que tú, la batalla a la desmotivación.
    Gracias por pasarte nuevamente por ese rincón en el cual, con el aporte de todos, nos potenciamos hacia el éxito.
    Un cálido saludo

  3. Mi fórmula personal es el timing, quizá por que te exige definir el plan y también te permite acercarte a él. Verlo más claro. Lo utilizaba desde aquellos exámenes, en la universidad, los más exigentes y que con menos tiempo contabas, esa situación tan angustiosa.

    El plan es lo importante, pero detallarlo y programarlo en el tiempo creo que es lo que realmente me carga las pilas, aunque no deja de ser un reto a una nueva fase de desmotivación si no consigues cumplir. Si esto ocurre suelo darme alguna nueva oportunidad, con nuevo timing, pero si te ocurre muchas veces los vaivenes de motivación-desmotivación podrían hacer peligrar tu salud, supongo que no será muy aconsejable para tu corazón.

  4. Bienvenido Alberto!
    La clave está en cómo defines esos objetivos y el consiguiente plan para tener éxito y evitar esa frustración de la que hablas.
    En el próximo post (publico los martes) desarrollaré justamente ese ítem. Aquí te espero para seguir dialogando.
    Gracias por pasarte y dejarnos tu aporte.
    Un cálido saludo.

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