En el siglo XIX, el filósofo suizo Henri-Frédéric Amiel escribió aquello de «La vida no es más que un tejido de hábitos.» Dos siglos más tarde, el autor del recomendable libro «Los 7 hábitos de la gente altamente efectiva», Stephen Covey, manifestó eso de «Si sigues haciendo lo que estas haciendo, seguirás consiguiendo lo que estás consiguiendo.»

Sea como fuere, sabemos que se tardan 3 semanas en adquirir un hábito, pero sólo unos días para perderlo. Si se trata de un buen hábito, no conviene perderlo. Pero, si se trata de un mal hábito, hay que transformarlo en buen hábito.

En esta primera entrega tienes algunos ejemplos que pueden servirte de inspiración para el cambio.

Falta de puntualidad. Si eres de esos que siempre llegan tarde a las citas, porque aprovechan a hacer cosas hasta el último momento antes de salir para la reunión y calculan mal el tiempo, plantéate llegar siempre 10 minutos antes de la hora fijada a cada cita, y aprovecha ese tiempo de espera.

Estar frente al ordenador hasta «las tantas». Leer el correo electrónico de la empresa antes de irte a la cama no suele ser la mejor idea para que puedas conciliar el sueño. Antes de irte a la cama, concédete 30 minutos para leer un buen libro, meditar, o reflexionar sobre lo que te ha salido bien en el día. Dedicar tiempo a tu pareja en ese tiempo tampoco es una mala idea.

Aplazamiento sine die de tareas. Si, en tu lista de tareas, vas acumulando tareas inacabadas (que no te gustan, que son complicadas, …), planifica metas diarias y semanales para ir acabándolas. Concéntrate en ese 20% de tareas que generan el 80% de los resultados.

Ocupar con trabajo todas tus horas del día. Pensando que tienes todas las horas del día para sacar trabajo adelante, sólo consigues procrastinar, y perder tiempo porque crees que tienes mucho delante. Organiza tu trabajo en periodos de tiempo, y comprobarás como te acaban sobrando horas al día para lo que no es trabajo. Tienes varios métodos de gestión de ltiempo como el (10+2)*5 o la Técnica Pomodoro.

Continuará…

Deja una respuesta