enfoque

Tenemos tantos deberes en el comienzo de la carrera de fondo de la productividad con la implatación de GTD, en este nuevo año que, quizás alguno crea que esto es más que suficiente.

Pues ¡No!, El uso de metodologías de productividad, es la búsqueda de herramientas que nos lo pongan más fácil, en el día a día, que nos permita estar más relajados y más creativos, para que lo que nos da valor en la empresa, en la vida, fluya.

Así que sin olvidarnos de los 5 hábitos que estamos aplicando, ¿Cuento contigo?, Nos encontramos con que queremos centrarnos en lo importante, en el primero lo primero del negocio.

Vamos a ver un escenario simple en una empresa cualquiera:

Tenemos el producto que ofrecer al mercado, lo hemos trabajado, hemos estudiado a que sector o clientes vamos a dirigirlos, qué manera de comunicarnos o canales tenemos para poder presentarlos, qué eventos y promociones nos van a ayudar a que se decidan y nos conozcan y una fuerza de venta bien planteada.

En resumen, tenemos un producto que parece bien hecho y tenemos un Plan de Marketing que ha puesto blanco sobre negro en cómo conseguir unas cifras de ventas que lo hacen viable.

Así que si la mayoría hace todo esto, con más o menos detalle y talento, ¿Qué es lo que hace que todos los años se vayan por las alcantarillas de la ilusión y el esfuerzo casi todos los productos que se lanzan, dejando tras de sí mucho dinero y tiempo gastado?

Yo no tengo la varita mágica, pero sí sé lo que no me ha funcionado y por qué creo que no sirve.

Así que aquí van algunas cosas que te pueden ayudar a enfocar con éxito tu proyecto, producto o el negocio en sí.

No vende, no vale.

Esto va de vender, no de todo lo demás que asociamos a vender: un gran producto, promociones, CRM que nos indican donde están nuestros clientes de verdad y con una cantidad de datos y gráficos que te dejan hipnotizados… todo muy cool. Pero no, no funciona porque es cool, funciona porque vende. Así que no me cuentes si el producto es fantástico porque bla, bla, bla…

Dame las cifras de venta y una explicación de su evolución y el plan trazadol. Así que el primer mandamiento es que si no vende déjalo y aprende todo lo que puedas para la próxima ocasión.

¡Hazlo ya!.

No hay ningún premio al mejor, más detallado y mejor estudiado plan de marketing, esto se resume con una de las mejores frases que me dijeron hace más de una década para que dejara de estudiar un asunto y me pusiera a resolverlo, «lo bueno es enemigo de lo mejor», así que vamos a aplicarnos el cuento, un producto mínimamente viable y a la calle.

El mercado manda y si estamos atentos, podemos evolucionar, reaccionar, adaptar y mejorar un proyecto real. El que sigue en el cajón de la planificación sine die se quedará para una buena tesina en el mejor de los casos. Ya sabes: haz, haz, haz. Por cada planificación haz tres acciones y no al revés.

Nosotros en Sapiens&Co lo llamamos pivotar. Así el cliente te dice lo que necesita y no al revés.

Focaliza tu negocio. ¿A qué te dedicas?.

Estamos en lo que estamos, pero seguramente no tenemos claro lo más esencial: qué nos hace vender y qué no. A qué nos dedicamos y por qué funciona. Recuerda que todo el enfoque orbita en tu cliente, el cliente es el sol de este sistema y nosotros somos un pequeñísimo planeta.

Aprende algo de física, y rápido: el cliente no gira entorno a nosotros, es al revés, y da gracias por tener clientes.

Si te digo que en esta consultora hacemos innovación estratégica para ayudar a las empresas a obtener resultados y a las personas a trabajar felizmente, no te estoy diciendo cuál es mi negocio. Mi negocio es la confianza y los resultados. Ese es el negocio de los consultores de empresas: poner experiencia y talento para dar confianza vendiendo resultados.

La mejor definición de un negocio que he oído es la siguiente: ¿El negocio de rolex es….?, Ya lo tengo: fabricación de relojes de precisión con los mejores materiales. Pues sí, ese es el producto, pero no, ni mucho menos es el negocio. El negocio de rolex es el lujo.

Una vez que conoces tu negocio, sabes lo que tu cliente quiere y entonces harás que todo gire en torno a ello: tiendas, productos, personal,… todo.

Tu negocio se focaliza con clientes, esa es la verdad. Y todo el negocio debe estar ideado para ellos. En Sapiens&Co nos movemos por nuestros clientes, ¿Y el tuyo ?, ¿Y tú?

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