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Estamos en Navidad. Creo que todos somos conscientes de ello. Para bien o para mal está llegando el final de otro año, el 2012.

Estas fechas son propicias para hacer un balance de los últimos doce meses y tomar consciencia de todo lo que pudimos mejorar y todo lo que hicimos fenomenal.

¿Cuál es tu balance?

Un balance se puede hacer a nivel personal, profesional u organizacional.

Para todos, el balance personal contiene indicadores como el nivel de alegría, la salud, la tranquilidad o la felicidad. Medimos, en estos días, cómo nos ha ido el año, en qué medida nos hemos divertido con el paso de sus días o en qué proporción hemos sido felices a lo largo de él. Si sonreímos al hacer este balance es que las cosas han ido bien, nos hemos sentido bien a lo largo del año. Si, por el contrario, fruncimos el ceño, será mejor hacer buenos propósitos para el que está a punto de llegar y no vernos en la misma situación dentro de un año…

Para los que estén inmersos en los balances profesionales,los indicadores más comunes son el nivel de satisfacción sobre el trabajo realizado, la motivación por el trabajo actual, el desarrollo, crecimiento y aprendizaje, el ambiente laboral en que hemos estado inmersos o el potencial a desarrollar en el futuro inminente. Nuevamente, si pensar en estos términos nos deja satisfechos, es que lo hemos estado haciendo bien y será bueno para nosotros continuar en esa línea. Por el contrario, si sentimos nerviosismo o angustia al pensar en todo ello, mejor mover ficha y hacer cambios para que el próximo balance sea mucho mejor…

El balance organizacional debería ser compartido por todos los colaboradores. Permitir su expresión puede generar ideas muy poderosas para implementar de manera inmediata y mejorar no sólo el clima laboral, sino la eficacia y, por ende, la rentabilidad. Los colaboradores (ya lo hemos dicho en más ocasiones) son el verdadero valor de la organización y lo que diferencia a unas organizaciones de otras dentro de un mismo sector. Los indicadores de la organización serán, por un lado, los relacionados con las cifras de ventas y la mejora de resultados y beneficios. Y, por otro lado, el desarrollo del talento individual que compone el talento organizacional y que genera la felicidad que todo colaborador desea para desarrollar su trabajo de manera óptima.

Para nosotros, ha sido un año complejo y ha estado lleno de proyectos e ilusiones. Nos hemos consolidado como equipo, hemos funcionado mejor, ganado más y, sobre todo, trabajado felizmente. Vamos… que hemos cumplido a la perfección nuestros lemas corporativos. Estamos satisfechos con el 2012 y con muchas ganas de comenzar a caminar por el 2013 porque estamos convencidos de que va a ser mucho mejor.

Así que… ¿cuáles son tus propósitos?

Si defines tus propósitos a nivel personal, te invito a que reflexiones acerca de las cosas que te hacen vibrar y te propongas llevar a cabo alguna de ellas durante los próximos meses… O también puedes analizar acerca de las cosas con las que más disfrutas y dejarte hueco en la agenda para hacerlas de vez en cuando. Y, además, puedes observar con qué personas te sientes más a gusto y pasar con ellas más tiempo a lo largo del próximo año. Encontrar aquellas cosas con las que se disfruta individualmente y socialmente es de suma importancia para disfrutar momentos que nos hacen felices.

Como profesional y con la que sigue cayendo… cuanto más te diferencies mejor!!! Da igual si trabajas por cuenta propia o ajena… Lo importante es que disfrutes con lo que haces y mejores cada dia más en ello. Tener una adecuada reputación y disponer de unos valores propios que te identifiquen y que hagan de ti algo único, es de vital importancia. Muestra aquello en lo que destacas y haz que sea diferencial en ti. Gustarás más a los demás y tú serás más feliz en tu día a día.

Y, a nivel organizacional, yo estoy convencida de que la diferencia viene dada por el gran valor intangible que ofrecen los equipos, el potencial individual puesto al servicio de la organización (siempre y cuando esta se fije en él) y la capacidad de evolución que conforma un equipo bien engranado. Las organizaciones que sean conscientes de esta potencialidad y consigan equipos consolidados, con valores compartidos y con objetivos comunes, crecerán, se consolidarán y conseguirán sus objetivos, a la par que se divertirán mientras lo consiguen.

El propósito de Sapiens&Co. es consolidarse como marca que acompaña a las organizaciones mientras ganan más, funcionan mejor y trabajan felizmente…. Y el año 2013, lo intuyo,  es propicio para ello…

Henry Ford ya dijo en su momento… «Tanto si crees que puedes, como si crees que no puedes… Estás en lo cierto!!».

Y tú, ¿qué quieres creer?

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