Amar lo que uno hace

El talento es el mayor intangible de una organización. Y todas las personas tenemos un talento especial.

Innovar en Recursos Humanos significa hacer cosas diferentes con las personas; significa buscar el talento oculto de cada colaborador de la organización; significa apoyar a las personas a que desarrollen sus pasiones…

Cuando uno ama lo que hace, le imprime todo el entusiasmo y toda la pasión de la que es capaz. Cuando uno ama lo que hace, el éxito está asegurado. Y cuando uno tiene éxito haciendo lo que ama, la plenitud personal se manifiesta.

Las organizaciones de éxito actuales marcan la diferencia a través del talento de sus equipos. Un producto es fácil de copiar, es algo tangible que se puede reproducir. La diferenciación pretendida a través de un producto ya no tiene tanto sentido como la diferenciación obtenida a través del talento.

Buscar la excelencia…

Una organización es excelente no sólo cuando el producto o servicio que ofrece es excelente, sino cuando la organización al completo vive en plenitud el desempeño de su trabajo.

Cada persona es única e irrepetible y las organizaciones que comprendan esto y trabajen en la dirección de desarrollar el talento individual de sus colaboradores, dispondrán de una mejor reputación y de una mayor capacidad productiva que les permitirá, a su vez, competir con más libertad en los actuales cambiantes mercados.

Los negocios actuales están virando hacia estrategias menos centradas en los productos y más centradas en las personas. Por parte de los clientes, se reclaman experiencias emocionales; por parte de la sociedad, se reclama solidaridad y colaboración; y por parte de los colaboradores, se reclama el desarrollo de su talento.

Sólo amando lo que se hace se consigue la máxima eficacia, la máxima productividad. Por tanto, es fácil… Para que una organización consiga su máxima rentabilidad, la mejor forma de hacerlo es conseguir que sus colaboradores desarrollen como profesión aquello que aman dentro de la organización.

¿Para qué el desarrollo del talento?

A cualquiera que le den a elegir entre trabajar en una organización en la que se trabaja felizmente frente a otra en la que se trabaja en color gris, elegirá la primera opción.

Una organización en la que se trabaja felizmente habrá conseguido dos cosas:

  1. Descubrir el talento individual de sus colaboradores.
  2. Desarrollar ese talento y hacerlo único hasta convertirlo en la marca personal del colaborador.

La opinión de un colaborador que haya desarrollado su marca personal determinará una influencia importante sobre sus seguidores, convirtiéndose en un prescriptor de primer nivel de la marca y de la organización.

Si nuestros colaboradores nos quieren porque nos ocupamos de desarrollar su talento y nuestros clientes nos quieren porque nos ocupamos de que tengan experiencias positivas con nosotros, nuestra organización, tarde o temprano, está condenada al éxito y a la plenitud.

No digo que sea fácil, digo que es posible… Ahora te toca a ti ponerte a pensar en cómo conseguir una organización de éxito y si te surjen dudas… consúltanos!!

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